Día 15: Manero Brito: Introducción al analisis institucional

Existe una discusión entre si el Análisis institucional puede enseñarse a través de los medios más o menos habituales (conferencias, universidad, libros) o por las intervenciones prácticas.

"Lourau decia que la problematica real se encuentra en la oposicion entre estas vias institucionales y las vias no institucionales de aprendizaje del Analisis Institucional, los movimientos anti-institucionales o eventualmente las experiencias contra-institucionales, que son los que podrian dar sentido a su proyecto."

Los tres terrenos profesionales del Aniilisis Institucional.

Nacida en la inmediata posguerra, la Psicoterapia Institucional es un movimiento de cuestionamiento y de analisis de la institución psiquiátrica. Este movimiento pronto se dividio en dos corrientes: una sociológica, que no dejaba de tener inserciones politicas importantes a nivel de los partidos politicos franceses, y una tendencia psicoanalítica que, con la sola excepcion de Tosquelles, estaba constituida fundamentalmente por los jovenes que participaban en dicho movimiento.

La Pedagogia Institucional.

Con un itinerario mas breve y bastante diferente, la Pedagogia Institucional encuentra tambien la problematica de una teoria de la accion politica fuera de las organizaciones politicas o sindicales.
Este movimiento tuvo influencias, a veces paralelas y a veces convergentes. por un lado, la influencia de la Psicoterapia Institucional, en sus aplicaciones a ninos desadaptados o "debiles mentales", tendencia que seria representada por Fernand Oury, Deligny y, posteriormente, por Maud Manoni. Por otra parte, la influencia de una corriente psicosociologica desviante, marcada por la autogestion y la pedagogia libertaria, tanto como por la psicosociologia, creada por Lapassade.

En un principio, todos los practicantes de la Pedagogia Institucional estan de acuerdo en tres puntos: a) considerar la institucion escolar (y no solamente el establecimiento donde se ejerce) como objeto de analisis; b) establecer las formas de regulacion (autogestion, "instituciones" de clase, etcetera) sobre la base de un funcionamiento lo mas democratico posible del conjunto maestro-alumnos; c) crear las condiciones de este funcionamiento y, consecuentemente, de un analisis colectivo de la institucion escolar a partir de relaciones no-directivas entre maestros y alumnos.

(...)

La Pedagogía Institucional descubrió que el analisis de la institución escolar desemboca, necesariamente, en el analisis generalizado de las instifuciones. Esto mismo descubrieron los practicantes del Socioanalisis. Intervencion hecha bajo encomienda de un "cliente" en diversas organizaciones.


--- Mañana lo sigo, me dio sueño.

Día 14: Ley 24417 Protección contra la violencia familiar.

Ya había leído esta ley para la materia Psicología Jurídica, creo que me acuerdo suficiente pero veremos.


PROTECCION CONTRA LA VIOLENCIA FAMILIAR


Ley Nº 24.417

Sancionada: diciembre 7 de 1994

Promulgada: diciembre 28 de 1994

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc., sancionan con fuerza de Ley:


ARTICULO 1º — Toda persona que sufriese lesiones o maltrato físico o psíquico por parte de alguno de los integrantes del grupo familiar podrá denunciar estos hechos en forma verbal o escrita ante el juez con competencia en asuntos de familia y solicitar medidas cautelares conexas. A los efectos de esta ley se entiende por grupo familiar el originado en el matrimonio o en las uniones de hecho.


ARTICULO 2º — Cuando los damnifica dos fuesen menores o incapaces, ancianos o discapacitados, los hechos deberán ser denunciados por sus representantes legales y/o el ministerio público. También estarán obligados a efectuar la denuncia los servicios asistenciales sociales o educativos, públicos o privados, los profesionales de la salud y todo funcionario público en razón de su labor. El menor o incapaz puede directamente poner en conocimiento de los hechos al ministerio público.


ARTICULO 3º — El juez requerirá un diagnóstico de interacción familiar efectuado por peritos de diversas disciplinas para determinar los daños físicos y psíquicos sufridos por la víctima, la situación de peligro y el medio social y ambiental de la familia. Las partes podrán solicitar otros informes técnicos.


ARTICULO 4º — El juez podrá adoptar, al tomar conocimiento de los hechos motivo de la denuncia, las siguientes medidas cautelares:

a) Ordenar la exclusión del autor, de la vivienda donde habita el grupo familiar;

b) Prohibir el acceso del autor, al domicilio del damnificado como a los lugares de trabajo o estudio;

c) Ordenar el reintegro al domicilio a petición de quien ha debido salir del mismo por razones de seguridad personal, excluyendo al autor;

d) Decretar provisoriamente alimentos, tenencia y derecho de comunicación con los hijos.

El juez establecerá la duración de las medidas dispuestas de acuerdo a los antecedentes de la causa.


ARTICULO 5º — El juez, dentro de las 48 horas de adoptadas las medidas precautorias, convocará a las partes y al ministerio público a una audiencia de mediación instando a las mismas y su grupo familiar a asistir a programas educativos o terapéuticos, teniendo en cuenta el informe del artículo 3.


ARTICULO 6º — La reglamentación de esta ley preverá las medidas conducentes a fin de brindar al imputado y su grupo familiar asistencia médica psicológica gratuita.


ARTICULO 7º — De las denuncias que se presente se dará participación al Consejo Nacional del Menor y la Familia a fin de atender la coordinación de los servicios públicos y privados que eviten y, en su caso, superen las causas del maltrato, abusos y todo tipo de violencia dentro de la familia.

Para el mismo efecto podrán ser convocados por el juez los organismos públicos y entidades no gubernamentales dedicadas a la prevención de la violencia y asistencia de las víctimas.


ARTICULO 8º — Incorpórase como segundo párrafo al artículo 310 del Código Procesal Penal de la Nación (Ley 23.984) el siguiente:

En los procesos por alguno de los delitos previstos en el libro segundo, títulos I, II, III, V y VI, y título V capítulo I del Código Penal cometidos dentro de un grupo familiar conviviente, aunque estuviese constituido por uniones de hecho, y las circunstancias del caso hicieren presumir fundadamente que puede repetirse, el juez podrá disponer como medida cautelar la exclusión del hogar del procesado. Si el procesado tuviese deberes de asistencia familiar y la exclusión hiciere peligrar la subsistencia de los alimentados, se dará intervención al asesor de menores para que se promuevan las acciones que correspondan.


ARTICULO 9º — Invítase a las provincias a dictar normas de igual naturaleza a las previstas en la presente.


ARTICULO 10. — Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional. — ALBERTO R. PIERRI. — EDUARDO MENEM. — Esther H. Pereyra Arandía de Pérez Pardo. — Edgardo Piuzzi.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS SIETE DIAS DEL MES DE DICIEMBRE DEL AÑO MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y CUATRO.

Día 13: Ley 23.277 de Ejercicio Profesional de la Psicología.

Si quieren leer más: http://www.agba.org.ar/ley23277.htm


L
EY 23.277 NACIONAL DE EJERCICIO PROFESIONAL

PUBLICADA EN: BOLETÍN OFICIAL Nº 25.806

Ambito y Autoridad de Aplicación. Condiciones para su ejercicio. Inhabilidades e incompatibilidades. Derechos y obligaciones. Prohibiciones.

Ley Nº 23.277 Sancionada: setiembre 27 de 1985. Promulgada de Hecho: noviembre 6 de 1985.

El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso etc. sancionan con fuerza de Ley:


TITULO I
Del ejercicio profesional. Ambito y autoridad de aplicación.

ARTÍCULO 1º - El ejercicio de la psicología, como actividad profesional independiente en la Capital Federal, territorio nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, quedará sujeto a las disposiciones de la presente ley

ARTÍCULO 2º - Se considera ejercicio profesional de la psicología, a los efectos de la presente ley, la aplicación y/o indicación de teorías, métodos, recursos, procedimientos y/o técnicas específicas en:

El diagnóstico, pronóstico y la enseñanza y el desempeño de cargos, funciones, comisiones o empleos por designaciones de autoridades públicas, incluso nombramientos judiciales; la emisión, evaluación, expedición, presentación de certificaciones, consultas, asesoramiento, estudios, consejos, informes, dictámenes y peritajes.

ARTICULO 3º - El psicólogo podrá ejercer su actividad autónoma en forma individual y/o integrando equipos interdisciplinarios, en forma privada o en instituciones públicas o privadas que requieran sus servicios. En ambos casos podrá hacerlo a requerimiento de especialistas en otras disciplinas o de personas que voluntariamente soliciten su asistencia profesional.


TITULO II
De las condiciones para el ejercicio de la profesión.

ARTICULO 4º - El ejercicio de la profesión de psicólogo sólo se autorizará a aquellas personas que:


Posean título otorgado por universidades extranjeras que haya sido revalidado en el país.

Tengan título otorgado por universidades extranjeras que en virtud de tratados internacionales en vigencia haya sido habilitado por universidad nacional.


También podrán ejercer la profesión:

Los profesionales extranjeros contratados por instituciones públicas o privadas con fines de investigación, docencia y asesoramiento. Esta habilitación no autoriza al profesional extranjero para el ejercicio independiente de su profesión, debiendo limitarse a la actividad para la que ha sido requerido.

ARTICULO 5º - El ejercicio profesional consistirá únicamente en la ejecución personal de los actos enunciados en la presente ley, quedando prohibido todo préstamo de la firma o nombre profesional a terceros, sean éstos psicólogos o no.

TITULO III
Inhabilidades e incompatibilidades.

No podrán ejercer la profesión:

Los condenados por delitos contra las personas, el honor, la libertad, la salud pública o la fe pública, hasta el transcurso de un tiempo igual al de la condena, que en ningún caso podrá ser menor de dos años

Los que padezcan enfermedades psíquicas graves y/o infecto-contagiosas mientras dure el período de contagio.

De los derechos y obligaciones

- Los profesionales que ejerzan la psicología podrán:

Efectuar interconsultas y/o derivaciones a otros profesionales de la salud cuando la naturaleza del problema así lo requiera.

ARTICULO 8º - Los profesionales que ejerzan la psicología están obligados a:

Proteger a los examinados asegurándoles que las pruebas y resultados que obtenga se utilizarán de acuerdo a normas éticas y profesionales.

Prestar la colaboración que le sea requerida por las autoridades sanitarias en caso de emergencias.

Guardar el más riguroso secreto profesional sobre cualquier prescripción o acto que realizare en cumplimiento de sus tareas especificas, así como de los datos o hechos que se les comunicare en razón de su actividad profesional sobre aspectos físicos, psicológicos o ideológicos de las personas.

Fijar domicilio profesional dentro del territorio de la Capital Federal, Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur.

TITULO V
De las prohibiciones

- Queda prohibido a los profesionales que ejerzan la psicología:

Participar honorarios entre psicólogos o con cualquier otro profesional, sin perjuicio del derecho a presentar honorarios en conjunto por el trabajo realizado en equipo.

Anunciar o hacer anunciar actividad profesional como psicólogo publicando falsos éxitos terapéuticos, estadísticas ficticias, datos inexactos; prometer resultados en la curación o cualquier otro engaño.

ARTICULO 10º - Deróganse los artículos 9º y 91º de la norma de facto 17.132 y toda otra disposición que se oponga a la presente ley.

ARTICULO 11º - Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Dada en la Sala de Sesiones del Congreso Argentino, en Buenos Aires, a los veintisiete días del mes de septiembre del año mil novecientos ochenta y cinco.
J.C. Pugliese - E. Otero - C.A. Bravo - A. J. Macris. Registrada bajo el Nº 23.277

Día 12: Lacan - La angustia (del libro 10 - clase 8)

A partir de mi vuelta al ruedo (?) -dado que me tomé algunos días de vacaciones de resiliencia- pienso hacer recortes quizás más efectivos para estudiar y ciertamente más jugados. La idea que tengo es recortar las frases o partes más probablemente exigibles en el exámen, basandome en lo que vi del examen 2009, concluyendo que en general lo que toman son frases simples de los textos. De esta manera me quedo la lectura de hoy:

No me gustó nada el texto, me pareció una perdida de tiempo muy grande, si pueden eviten leerlo. Es mejor golpearse la cabeza contra la pared.

Jacques Lacan:
Seminario 10 - Clase 8: La angustia

Aforismo de Lacan: "La angustia no es sin objeto"

Para fijar nuestro punto de vista diré que el objeto a no debe situarse en nada que sea análogo a la intencionalidad de una noesis. En la intencionalidad del deseo, que debe distinguirse de aquélla, este objeto debe concebirse como la causa del deseo. Para retomar mi metáfora de hace un momento, el objeto está detrás del deseo.

Cita el texto de "Introducción al psicoanálisis" (32° edición) de Freud donde "el objeto es, en su función esencial, algo que se escapa en el plano de nuestra aprehensión."

También en el mismo "Se precisa que el objeto debe situarse en el exterior, y, por otra parte la satisfacción de la tendencia sólo consigue realizarse en la medida en que alcanza algo que se debe considerar en el interior del cuerpo, donde encuentra su satisfacción."

"A este exterior, lugar del objeto, anterior a toda interiorización, pertenece la noción de causa".

Utiliza el fetiche como ejemplo donde "se devela la dimensión del objeto como causa del deseo. ¿Qué es lo que se desea? No es el zapatito , ni el seno, ni ninguna otra cosa en la que encarnen ustedes el fetiche. El fetiche causa el deseo. El deseo, por su parte, va a agarrarse de donde peude." No es necesario que sea ella quien lleve el zapatito, el zapatito puede estar en cualquier lado. "Para el fetichista es preciso que el fetiche esté ahí. El fetiche es la condición en la que se sostiene su deseo."

"Es ahí, donde, en el plano del inconsciente, se sitúa a. "

En el deseo sádico, no es el sufrimiento del otro lo que se busca sino como su angustia. ( Lo indica con 0 -cero- )

En el cumplimiento de su acto, lo que el agente del deseo sádico no sabe es que lo qeu busca, y lo que busca es hacerse aparecer a sí mismo, como puro objeto, fetiche negro. A eso se resume, en último término, la manifestación del deseo sádico, en tanto que aquel que es su agente se dirige a una realización.

Muy distinta es la posición del masoquista, para quien esta encarnación de sí mismo como objeto es el fin declarado. En suma, lo que busca es su identificación con el objeto común, el objeto de intercambio. Sigue siéndole imposible captarse como aquello que es, entanto que, como todos, es un a.

En ambos casos la identificación sólo aparece en una escena, pero incluso en esta escena, el sádico no se ve, sólo ve resto.

Reconocerse como objeto de deseo, en el sentido que yo lo articulo, es siempre masoquista.

El superyó participa de la función de este objeto en cuanto causa.

Dice que uno de sus alumnos dos lecciones atrás se sorprendió por su afirmación: "Deseo y ley son lo mismo" en el sentido de que su objeto les es común. El mito de Edipo no significa más que eso -en el origen, el deseo como deseo del padre y la ley son una sola y misma cosa. Es en tanto que prohíbe que impone deseo.

Cuando el deseo y la ley se encuentran juntos, lo que el masoquista pretende hacer manifiesto es que el deseo del Otro hace la ley. El propio masoquista aparece en la función que yo llamaría de deyecto. Es nuestro objeto a, pero bajo la apariencia de lo deyectado, echado a los perros, a la basura, al desecho común, a falta de poder ponerlo en alguna otra parte.

El efecto central de esta identidad que conjuga el deseo del padre con la ley es el complejo de castración.

"Así, les hable del objeto como causa del deseo, les he dicho que reconocerse como el objeto del propio deseo es siempre masoquista, les he indicado a este respecto lo que se perfilaba como cierta incidencia del superyó..."

llegamos al tercer punto que concierne a las posibilidades estructurales de la manifestación del objeto a como falta.

Este objeto a es la roca de la que habla Freud, la reserva última irreductible de la libido.

El objeto está en efecto vinculado a suf alta necesaria allí donde el sujeto se constituye en el lugar del Otro, es decir, tan lejos como sea posible, más allá incluso de lo que puede aparecer un en el retorno de lo reprimido. La Urverdrängung, lo irreductible de lo incógnito, ahí es donde se estructura y se sitúa lo que, en nuestro análisis de la transferencia, produje ante ustedes con el término ágalma.

Este lugar, circunscrito por algo que se materializa en la imagen, un borde, una abertura, una hiancia, donde la constitución de la imagen especular muestra su límite- ahí está el lugar predilecto de la angustia ( <> ) .

"la transferencia no es simplemente lo que reproduce y repite una situación... siempre hay otra coordenada, un amor presente en lo real. No podemos comprender nada de la transferencia si no sabemos que es también la consecuencia de este amor, de este amor presente..."

"En función de este amor, digamos, real, se instituye lo que es la cuestión central de la transferencia, la que se plantea el sujeto a propósito del ágalma, a saber, lo que le falta, pues es con esta falta lo que ama. ... el amor es dar lo que no se tiene. Es incluso el principio del complejo de castración. Para tener el falo, para poder usarlo, es preciso, precisamente , no serlo."

Habla del caso de la joven homosexual: "El salto se produce en el momento mismo en que se cumple, en lo absoluto de un sujeto que sólo nosotros, analista, podemos concebir, la conjunción del deseo y la ley."

Distingue entre el acting out y el pasaje al acto. Dos condiciones para el pasaje al acto: la primera es la identificación absoluta del sujeto al a al que se reduce. La segunda es la confrontación entre deseo y ley. "Aquí se trata de la confrontación del dseeo del padre, en base al cual se construye toda su conducta, con la ley que se prsentifica en la mirada del padre. Esto es lo que la hace sentirse definitivamente identificada con a y , al mismo tiempo, rechazada, expulsada, fuera de la escena. Y esto sólo puede realizarlo el dejarse caer.

En el caso del duelo: Llevamos el luto y experimentamos sus efectos de devaluación en la medida en que el objeto por el que hacemos duelo era, sin nosotros saberlo, el que se había convertido en soporte de nuestra castración. Cuando ésta nos retorna, nos vemos como lo que somos, en la medida en que nos vemos esencialmente devueltos a esa posición de castración.

Habla de la hipnosis: "La única cosa que no se ve en la hipnosis es precisamente el propio tapón o la mirada del hipnotizador, a saber, la causa de la hipnosis. La causa de la hipnosis no se revela en las consecuencias de la hipnosis.

En el caso de la joven homosexual, de lo que se trata es de cierta promoción del falo, en cuanto tal, al lugar de a. Es precisamente esto lo que debe esclarecernos en lo referente al desenlace de la cura.

Bueh, termina por decir que Freud deja el caso de la joven homosexual porque siente que no va a llegar a nada. Parece que Lacan hace una similitud entre este hecho y el hecho de que la "novia" (lacan le dice amiga, no sé porqué) de la homosexual decide dejarla. O eso parece.

En fin, odie leer este texto.



Día 11: Principios de Braslia: Principios Rectores para el Desarrollo de la Atención en Salud Mental en las Americas.

Lo leí por encima, estoy sin ganas de leer.


El Ministerio de la República Federativa de Brasil, la Organización Panamericana de la Salud ( OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) , convocaron al personal gubernamental de salud mental, organizaciones de la sociedad civil, usuarios y familiares a la

“CONFERENCIA REGIONAL PARA LA REFORMA DE LOS SERVICIOS DE SALUD MENTAL: 15 AÑOS DESPUÉS DE CARACAS”,
los días 7-9 del mes de noviembre del año 2005,
con el fin de evaluar los desarrollos producidos desde 1990.


LOS PARTICIPANTES DE LA CONFERENCIA, DESTACAN
Que la Declaración de Caracas surgió como resultado de un análisis crítico del estado de la atención de salud mental en las Américas, que hacía ineludible su reforma; Que la Declaración de Caracas consideró que el mejoramiento de la atención era posible por medio de la superación del modelo asistencial basado en el hospital psiquiátrico y su reemplazo por alternativas comunitarias de atención, y por acciones de salvaguarda de los derechos humanos e inclusión social de las personas afectadas por trastornos mentales; y Que la Declaración de Caracas ha sido endosada por todos los países de la Región de las Américas.

NOTAN Que en los últimos 15 años se han producido en el nivel regional avances en la reestructuración de la atención psiquiátrica; Que las Resoluciones de los Consejos Directivos de la OPS en 1997 y 2001 constituyen importantes apoyos a los principios de la Declaración de Caracas; Que los Estados-Miembros de la OPS adoptaron en septiembre del 2005 la Declaración de Montevideo, la cual contiene nuevas orientaciones sobre la Atención Primaria de Salud, tales como la creación de sistemas sanitarios basados en la inclusión social, la equidad, la promoción de la salud y la calidad de la atención; y Que la OMS ha formulado principios rectores que orientan la reforma de la atención de salud mental a nivel global, los cuales fueron incluidos en el Informe Mundial de Salud Mental del 2001 y en otros programas e iniciativas.

TOMAN CONOCIMIENTO Que los principios esenciales de la Declaración de Caracas están siendo implementados exitosamente en numerosos países de la Región; Que con el transcurso del tiempo valiosas experiencias y lecciones se han acumulado tanto de éxitos como de obstáculos; Que la Declaración de Caracas ha sido utilizada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como un estándar para interpretar la Convención Americana sobre Derechos Humanos y otros instrumentos legales en los informes relacionados con los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas con discapacidades mentales;

Que existen experiencias exitosas en algunos países que sirven de referencia para la OMS en sus acciones globales, tales como la reforma de la atención psiquiátrica en Brasil, que promueve la movilización cultural, la reducción significativa de camas psiquiátricas y la creación de redes comunitarias de atención; y la reforma en Chile, que prescribe la integración de la salud mental dentro de las redes de servicios de salud pública. Cabe destacar ejemplos adicionales, entre otros, la integración de salud mental en la Atención Primaria de Salud y el desarrollo de servicios de salud mental infanto-juveniles en Cuba; aspectos sobresalientes del “Modelo Nacional Miguel Hidalgo de atención en salud mental” cuyo desarrollo contempla importantes acciones de prevención, hospitalización breve y reintegración social en México; el desarrollo de servicios de salud mental basado en la utilización de enfermeras calificadas en Belice y Jamaica; la atención a grupos vulnerables en El Salvador, Guatemala y Nicaragua; y el desarrollo de un sistema de salud mental descentralizado en Panamá.

REITERAN La validez de los principios rectores señalados en la Declaración de Caracas con relación a: El papel central que corresponde a la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas afectadas por trastornos mentales; La necesidad de establecer redes de servicios comunitarios que reemplacen los hospitales psiquiátricos y aseguren:

  1. La provisión de adecuada atención integral y multidisciplinaría de las personas
    con trastornos psiquiátricos y en situaciones de crisis, incluyendo cuando sea
    necesario la admisión en hospitales generales;
  2. La formulación de respuestas que prevengan el surgimiento de nuevas
    generaciones de personas enfermas afectadas por trastornos psiquiátricos de
    larga evolución y discapacidad psicosocial;
  3. El establecimiento de vínculos sólidos con los servicios de Atención Primaria
    de Salud con alta capacidad resolutiva;
  4. La participación de usuarios y familiares en la planificación y desarrollo de
    los programas y servicios de salud mental; y
  5. La concertación de acciones con los diferentes actores sociales a fin de mejorar
    el estado de salud mental de la población.

Cabe subrayar que si mucho se ha avanzado, aún más debe ser hecho para cumplir las acciones pendientes derivadas de la Declaración de Caracas. Por ejemplo, continúa siendo excesivo el número de camas en los hospitales psiquiátricos y, por contraste, demasiado exiguo el número de servicios alternativos en la comunidad. Además, aún es insuficiente la capacidad de documentación, monitoría y evaluación.

ADVIERTEN Que los servicios de salud mental deben afrontar nuevos desafíos técnicos y culturales que se han hecho más evidentes en estos quince años, tales como:

  1. La vulnerabilidad psicosocial, que incluye la problemática de las poblaciones
    indígenas y las consecuencias adversas de la urbanización desorganizada de las
    grandes metrópolis, que se ha incrementado notablemente;
  2. El aumento de la morbilidad y de la problemática psicosocial de la niñez y adolescencia;
  3. El aumento de la demanda de servicios por parte de la sociedad que faciliten la
    adopción de medidas efectivas de prevención y abordaje precoz de
    la conducta suicida y del abuso de alcohol; y
  4. El aumento creciente de las diferentes modalidades de violencia, que exige una
    participación activa de los servicios de salud mental, en especial con referencia a la
    atención de las victimas.

Por lo tanto, LOS AUSPICIADORES DE LA CONFERENCIA RESUELVEN AUNAR ESFUERZOS A FIN DE:

  1. Gestionar la realización de una Reunión Regional de Ministros de Salud que tenga
    como objetivo la formulación de un Plan de Acción Regional con metas definidas;
  2. Continuar sensibilizando a las autoridades nacionales respecto a la necesidad
    imperiosa de aumentar la inversión en salud mental para afrontar la dramática carga
    de morbilidad y discapacidad generada por los trastornos mentales;
  3. Recopilar, documentar y diseminar las experiencias de atención en salud mental,
    que hayan incorporado indicadores y estándares promovidos por la OPS y la OMS; y
  4. Promover los programas de colaboración bi- y multilateral entre países para el
    desarrollo de servicios, capacitación e investigación.

Y LLAMAN A TODAS LAS PARTES INVOLUCRADAS A:

Continuar trabajando firmemente en la implementación de los principios éticos, jurídicos, técnicos y políticos incluidos en la Declaración de Caracas.

Día 10: Freud - Neurosis y Psicosis.

Algunos fragmentos del texto:

(...) una fórmula simple sobre lo que quizás es la diferencia genética más importante entre neurosis y psicosis: La neurosis es el resultado de un conflicto entre el yo y su ello, en tanto que la psicosis es el desenlace análogo de una similar perturbación en los vínculos entre el yo y el mundo exterior.

Según resulta de todos nuestros análisis, las neurosis de transferencia se generan porque el yo no quiere acoger ni dar trámite motor a una moción pulsional pujante en el ello, o le impugna el objeto que tiene por meta. En tales casos, el yo se defiende de aquella mediante el mecanismo de la represión; lo reprimido se revuelve contra ese destino y, siguiendo caminos sobre ls que el yo no tiene poder alguno, se procura una subrogación sustitutiva que se impone al yo por la vía del compromiso: es el síntoma, el yo encuentra que este instruso amenaza y menoscaba su unicidad, prosigue la lucha contra el síntoma tal como se había defendido de la moción pulsional originaria, y todo esto da por resultado el cuadro de la neurosis.

El yo ha entrado en conflicto con el ello, al servicio del superyó y de la realidad; he ahí la descripción válida para todas las neurosis de transferencia.

Normalmente, el mundo exterior gobierna al ello por dos caminos: por las percepciones actuales, y, en segundo lugar, por el tesoro mnémico de percepciones anteriores que forman, como "mundo interior", nu patrimonio y componente del yo. En la amentia de Meynert, no sólo se rehúsa admitir nuevas percepciones; también se resta valor psíquico (investudura) al mundo exterior como su copia; el yo se crea soberanamente, un nuevo mundo exterior e interior, y hay dos hechos indudables: que este nuevo mundo se edifica en el sentido de las mociones de deseo del ello, y que el motivo de esta ruptura con el mundo exterior fue una grave frustración {denegación} de un deseo por parte de la realidad, una frustración que pareció insoportable. Es inequívoco el estrecho parentesco entre esta psicosis y el sueño normal.

(...) el delirio se presenta como un parche colocado en el lugar donde originariamente se produjo una desgarradura en el vínculo del yo con el mundo exterior.

De todos modos, la etiología común para el estallido de una psiconeurosis o de una psicosis sigue siendo la frustración, el no cumplimiento de uno de aquellos deseos de la infancia (...) esa frustración siempre es externa. (...) el efecto patógieno depende de lo que haga el yo en semejante tensión conflictiva: si permanece fiel a su vasallaje hacia el mundo exterior y procura sujetar al ello, o si es avasallado por el ello y así se deja arrancar de la realidad.

En todas las formas de enfermedad psíquica debería tomarse en cuenta la conducta del superyó, cosa que no se ha hecho todavía. Empero, podemos postular provisionalmente la existencia de afecciones en cuya base se encuentre un conflicto entre el yo y el superyó. El análisis nos da cierto derecho a suponer que la melancolía es u paradigma de este grupo, por lo cual reclamaríamos para esas perturbaciones el nombre de "psiconeurosis narcisistas".

La neurosis de transferencia corresponde al conflicto entre el yo y el ello, la neurosis narcisista al conflicto entre el yo y el superyó, la psicosis al conflicto entre el yo y el mundo exterior.

Nos gustaría saber cuáles son las circunstancias y los medios con que el yo logra salir airoso, sin enfermar, de esos conflictos que indudablemente se presentan siempre. Las inconsecuencias, extravagancias y locuras de los hombres aparecerían así bajo una luz semejante a la de sus perversiones sexuales; en efecto , aceptándolas, ellos se ahorran represiones.


Día 9: Bleichmar - Violencia social, violencia escolar: Sobre la puesta de límites y la construcción de legalidades.

Un texto muy interesante sobre los límites, el Edipo, el Nombre del Padre. Explica como se juega el goce de los padres en relación a los límites que le ponen a sus hijos, y que la interdicción con pautas representa sobre todo la separación entre el goce de los padres sobre sus hijos. Comenta sobre la necesidad de no apegarse al "padre" como alguien, sino como función, y diferenciar así, un lugar de producción de subjetividades de la constitución psíquica. Dice que a los padres que preguntan sobre cómo poner límites, hay que repreguntarles sobre qué les pasa a ellos cuando su hijo hace tal o cual cosa.



Silvia Bleichmar Violencia social - Violencia escolar (libro)

SOBRE LA PUESTA DE LÍMITES Y LA CONSTRUCCIÓN DE LEGALIDADES
Texto publicado en la revista Actualidad Psicológica Nº 348, diciembre, 2006.

La imagen del niño como un pequeño perverso-polimorfo, acuñada por el psicoanálisis a lo largo de un siglo, nos impone hoy un trabajo de diferenciación y reconceptualización con el objeto de hacer frente no sólo al embate ideológico que retorna sobre la base de una recuperación de una pedagogía negra de manera más o menos mistificada, sino también a las ataduras que imposibilitan nuestro avance clínico.

Un mito: el del niño librado a sus pulsiones hasta la instauración del superyo como resolución del conflicto edípico. Una conclusión entonces: antes de la resolución de éste, vale decir, hasta aproximadamente los cinco años, ausencia de toda perspectiva ética en la infancia, a merced dedeseos mortíferos de los cuales el niño debe ser resguardado -ideología de la puesta de límites- o que debe ser tolerada, contenida -ideología de crianza libertaria, en la cual sólo hay que aguardar que la génesis se despliegue en sus mejores términos-.

En medio de esto una falacia: la herencia estructuralista de funciones materna y paterna que deja al adulto despojado de clivaje, mostrándolo homogéneo en el ejercicio de narcisizaciones y pautaciones que aparecen diferenciadas en función de las consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica. Funcional a la demanda de "puesta de límites" que se propone como equivalente para la infancia de la "seguridad" que se reclama para controlar el malestar vigente, es la construcción de legalidades la que debe ser rescatada como cuestión central de la infancia, y la derrota de la impunidad lo que realmente brindará garantías de la construcción de un recontrato intersubjetivo en la sociedad actual.

La agenda política no define, de todos modos, la agenda científica, pero tiene su influencia en esta última, en virtud de que el "sentido común" -vale decir la apreciación ingenua de ciertas perspectivas- invade el pensamiento de quienes tenemos la obligación de sostenernos, aunque sea un poquito, por encima de las perspectivas aplanantes que se pretenden imponer desde modelos vigentes cuya única racionalidad es pragmática y cuyo sostén se establece en razón de lo dado y no de aquello por alcanzar, que es en última instancia la única función del pensamiento en su sentido más radical.

He señalado en otra oportunidad que el concepto de función paterna parte de los descubrimientos de Lacan, que constituyen ya conceptualizaciones importantes de la teoría psicoanalítica en general, y que merecen ser revisados y despojados de los elementos de la subjetividad del siglo XX que los atraviesan.

No se puede destituir un enunciado teórico por razones ideológicas por muy válidas que éstas fueran-, ya que lo verdadero no puede ser subordinado a lo justo en el orden de la ciencia, aunque sí puede serlo en el marco de las opciones éticas que se nos plantean. Por ello será necesario, siempre, someter a la prueba de racionalidad teórica el enunciado, y ver luego cómo se resuelve su modelización en el interior del sistema de ideas de quien lo trabaja. Lo verdadero, por otra parte, es verdadero en el interior de un universo de posibilidades y no eternamente verdadero o universalmente verdadero, más allá de las condiciones que lo producen. La teoría de la gravedad es absolutamente verdadera, pero no se cumple en el espacio exterior, y la ley de prohibición del incesto entre padre e hija es estructurante, y esto es verdadero al menos en las condiciones de producción de subjetividad que conocemos dentro del determinado sector de la humanidad en el cual nos ha tocado vivir.

Volvamos entonces a la teoría psicoanalítica para señalar que, si un mérito enorme tienen la teoría de Lacan y la revulsión que instauró en un psicoanálisis anquilosado y sin revisión, consiste entre otros en haber introducido la función terciaria de la interceptación del goce y haber arrancado el proceso de edipización infantil de la condena endogenista a la cual parecía destinado, poniendo el acento, mediante un giro teórico fenomenal, en la prohibición de intercambio de goce entre el niño y el adulto.

Sin embargo, queda abierta la cuestión de si esta interceptación puede ser sostenida bajo la denominación de Nombre del Padre, que es en última instancia el modo con el cual se definió, en términos generales, la implementación de la ley edípica en el interior de la familia patriarcal burguesa de occidente. Atreviéndome incluso, en una nota al pie, a afirmar: ¿cómo conciliar este afán universalista con tal nivel de subordinación sin dejar entrever el pensamiento -hegeliano desde el punto de vista filosófico, colonial desde la perspectiva política- que considera a la Francia de las luces (con su región negra ensombreciéndola) como la culminación de la Historia de la Humanidad? ¿Por qué no llamar "metáfora del tío" o "del cuñado", o del "jefe tribal" o, incluso, de la "amazona principal" al significante con el cual se introduce la ley de cultura en el hiato que arranca al niño de su captura originaria y lo precipita a la circulación?[Ver: S. Bleichmar, Paradojas de la sexualidad masculina, Buenos Aires, Paidos, 2006]

Vayamos haciendo una puntuación de problemáticas para señalar, en primer lugar, que la cuestión del padre nos lleva, inevitablemente, a lo que hemos marcado antes como construcción de legalidades. Si el mito del parricidio en Freud parecería antropológicamente insostenible, tiene, por otra parte, la virtud de poner en primer plano la cuestión de la culpabilidad como inherente a los orígenes de las pautaciones de la cultura. No se nace con "pecado originario", pero sí con "culpa originaría", y es esta culpa por el asesinato del otro la que opera como ordenador y regula la circulación deseante en la cultura.

Hay acá, no sólo en la supuesta historia que Freud rescata, sino en su teorización misma, un acto fundacional de peso: la ética se constituye por la obligación al semejante, y el parricidio instituye un daño necesario en su paradojal instalación, ya que uno podría plantearse, como se está haciendo en la actualidad, si habría pasión sin Judas, si habría pautación en la cultura sin el crimen y su prohibición como punto de partida. Como lo formuló Thomas Mann en su novela histórica sobre Moisés, al referirse a la presunción de que toda su historia se constituye sobre la base del asesinato de un egipcio del cual sería responsable, dice: "Supo que si matar era hermoso, haber matado era terrible, y por eso matar debía estar prohibido".

Del mismo modo ha jugado Saramago con la Pasión, pero en términos invertidos, al ponerla bajo las sombras de los Santos Inocentes, y la culpa que ello genera en Jesús por haber sido el único niño salvado. Culpa que, paradójicamente, no lo lleva al agradecimiento, sino al horror al Padre por haberle evitado la muerte, pero a costa de llevar siempre sobre sí mismo el peso de la acción altruista no realizada por aquel.

La segunda cuestión que nos parece necesario abordar es si realmente la ética surge a partir de la inscripción de la renuncia edípica que da origen al superyo o tiene antecedentes que van marcando la posibilidad de su instauración. La práctica con niños y la observación de muchas situaciones de la vida cotidiana me han llevado a plantearme que los prerrequisitos del sujeto ético son más precoces de lo que se supone [Ha sido Melanie Klein quien realizó el intento de reubicar la cuestión haciendo retroceder para ello el complejo de Edipo a tiempos muy precoces de la vida. Su endogenismo, sin embargo, plantea una traba irresoluble en razón de que la propuesta naufraga en el juego entre pulsiones y defensas de la cual el otro está excluido, salvo como pantalla de proyección, remitiendo la fundación de la ética a las representaciones fantasmáticas del sujeto y no a las condiciones exógenas de partida, de las cuales estas representaciones se proponen dar cuenta.], y surgen en la relación dual con el otro antes de que la terceridad se instaure. Podríamos decir que la posibilidad del niño de entrar en una relación transitivista, que podemos llamar de carácter positivo, se caracteriza por la instalación temprana de modos de identificación con el semejante con respecto al sufrimiento que sus acciones puedan producirle o a las que padezca sin su intervención directa.

El complejo de Edipo implica la posibilidad de reconocimiento del daño producido a un tercero -en la teoría clásica, el padre al cual se pretende arrebatar el objeto amado, vale decir la madre, con odio y brutalidad-. Sin embargo, mucho antes de eso, esta primera etapa de la que pretendo dar cuenta se sostiene en el deseo recíproco de protección ilimitada del objeto amado y en el sufrimiento que su dolor le implica. Se trata de un complejo juego de narcisismo y altruismo, en el cual la identificación al otro permite, al mismo tiempo, la instauración de las bases de toda legislación futura como resguardo de reglas que impidan la destrucción mutua.

Tercera cuestión en la cual necesariamente desembocamos, que remite a la llamada Función del Padre y a su vigencia en la cultura. Varias aclaraciones de inicio: es ya insostenible el furor estructuralista que termina superponiendo estructura edípica con constelación familiar, en razón de una diferenciación de funciones en la cual cada uno de los miembros intervinientes se presenta sin clivaje. Me refiero a que el aporte de una estructura de cuatro términos tiene ventajas cuando es comprendida como modelo, y desventajas cuando se pretende su traslado a la realidad encarnada por sujetos psíquicos. Dicho aún más claramente: que el superyo sea patrimonio de la identificación al padre no puede ya sostenerse en la idea de que su proveniencia sea efecto de la presencia de un "hombre real"-padre, abuelo, tío o lo que fuera-.

Esto trae dos consecuencias: por una parte, que hay que abandonar, definitivamente, el modelo patriarcal de la familia de occidente para ceñirse a las condiciones racionales -vale decir reales- de producción de subjetividad. Padre, si se conserva como función, es una instancia en el interior de todo sujeto psíquico, sea cual fuere la definición de género que adopte y la elección sexual de objeto que lo convoque. En este sentido, seguimos atravesando el camino que nos lleva a diferenciar entre producción de subjetividad y constitución psíquica, para rescatar los paradigmas del psicoanálisis de su imbricación con una subjetividad-desecho que los aprisiona [Ver S. Bleichmar, La subjetividad en riesgo, Buenos Aires, Topía, 2005.].

Reformulé el concepto de Edipo en términos del acotamiento que cada cultura ejerce sobre la apropiación del cuerpo del niño como lugar de goce del adulto, y la familia como producto de las relaciones de filiación y no de alianza. En este sentido, es la asimetría de saber y poder entre el niño y el adulto y la responsabilidad que esta asimetría impone al adulto en función de la restricción de su propio goce lo que define los términos con los cuales la función de construcción de legalidades en el nivel de la subjetividad debe ser redefinida. ¿Cabe en el marco de estas condiciones seguir sosteniendo el concepto de Nombre del Padre? Es indudable que hay una diferencia entre los conceptos de Función paterna y Nombre del Padre -mayúscula esta última no destinada a acuñar el concepto, sino a darle carácter mayestático.

Indudablemente, el Nombre del padre es efecto de un entrecruzamiento entre el intento de establecer un "inter", un separador en el nivel simbólico que imponga la descaptura del niño de la madre, y la forma que toma en la familia francesa del siglo XX esta función nominativa que, pretendiendo dar cuenta de la interdicción del deseo de la madre por el hijo, regula, en definitiva, el deseo de la madre en el interior de las relaciones matrimoniales sacrosantamente y civilmente pautadas.

El segundo aspecto es de carácter político y sociológico y no nos detendremos a debatirlo. El debate psicoanalítico debe quedar centrado, entonces, en esta formulación de que es el padre quien ejerce la función separadora, transmitiendo una ley de cultura. Señalemos al respecto, y sólo con vistas a apuntar a un debate posible, que no se tiene en cuenta en esta mónada que constituyen los elementos estructurales que el padre, legislador omnisciente, es al mismo tiempo parte implicada, y que la ley no se transmite, en su caso, sino bajo dos prerrequisitos: en primer lugar, la aceptación amorosa del hijo -que la inscribe por amor a quien la imparte y no sólo por terror- y, en segundo lugar, la infiltración permanente de fantasmas y residuos sexuales del adulto que la imparte.

Es en este sentido que debemos decir que si los cuidados precoces del otro primordial -llamado usualmente madre- dejan filtrar lo que Laplanche ha llamado del orden de la implantación sexual, vale decir de la transmisión de un orden de excitación que tiende a romper el orden natural y a instaurar lo humano en términos de plus libidinal, del mismo modo la transmisión de la ley infiltra los fantasmas del adulto, deja paso a representaciones que devienen excitantes, y regula en el mismo movimiento que deja colar por sus intersticios estos fantasmas y deseos del otro. El Hombre de las ratas no es sino un ejemplo clásico de esta cuestión. Vemos en él realizado, en sus fallas y logros neuróticos, este modelo excitante que impone el fantasma sádico de la renuncia del otro, de la hostilidad con la cual el niño es pautado si el adulto no tiene a suficiente distancia aquello que debe estar reprimido.

Pregunta de rigor en nuestra práctica, entonces, ante el pedido de cómo se pone un límite: "¿Y qué siente usted cuando él o ella hacen esto o lo otro?"

Que un padre consulte sobre cómo pautar la masturbación compulsiva de un niño, que una madre no sepa cómo limitar la agresividad de uno de sus hijos contra otro, no permite el orden de una respuesta general sobre los límites, sino, precisamente, una demanda de respuesta con respecto a cómo el o ella misma sienten estas acciones lesionantes hacia sí mismo o hacia el otro por parte del niño.
Un padre se mostraba asombrado de que la madre me contara, en una entrevista, que él se había reído cuando sus niñas, de tres y cinco años, se dieron un "beso de lengua". Me preguntaba a mí cómo debía reaccionar, dado que pensaba que la madre exageraba. La respuesta no podía ser del orden del moralismo, pero sí del fantasma implicado: si a él le daba risa este hecho, ¿qué sentía si dos mujeres más grandes lo realizaban? ¿Asco, placer? No esperando una respuesta con esto, sino simplemente proponerlo como algo sobre lo cual él mismo tenía que explorarse para poder abrir un interrogante sobre su propia sexualidad y el lugar que ésta jugaba con respecto a sus niñas, sabiendo que toda pautación es resistente a la perversión del otro, cuando la discusión toma el carácter de oposición de racionalidades.

La ley, en el campo de la intersubjetividad, no se transmite de modo despojado. El legislador romano o ateniense con el cual se ha intentado en psicoanálisis deificar la figura del padre, suerte de Moisés con las tablas en la mano, siempre dispuesto a sancionar al niño que adora a ese becerro de oro que es la madre, no es trasladable a la vida sexual cotidiana ni a los límites en los cuales ésta se juega.
Diferenciación entre la función de construcción de legalidades en la infancia de la crueldad con la cual el adulto -y por qué no el analista- puede ejercer acciones supuestamente tendientes a pautar, pero que en realidad encubren un goce sádico al cual el niño queda sometido, en razón de encontrar la racionalización en este caso teórica, si no ideológica, con la cual se recubrió en otros tiempos.
Diferenciación también entre benevolencia hacia el polimorfismo infantil y complicidad perversa, recubierta esta última de un discurso hedonista que avala hoy todo goce, y rehúsa al futuro su condición de tal en función de postergaciones y renuncias necesarias para el ejercicio del principio de placer.
Pero, yendo más a fondo: la puesta de límites dando cuenta de los bordes fallidos, pero inevitables en la construcción de legalidades, ya que no hay incorporación perfecta de la ley -salvo en la psicosis desubjetivante-. El límite periférico, como la muralla, dando cuenta de la necesidad de cercar un territorio en los comienzos, pero de su fracaso en el proceso de constitución del proceso psíquico o civilizador.
Construcción de legalidades como cuestión central, la puesta de límites como problemática fronteriza, ya que el psicoanálisis no puede formar parte, bajo ninguna coartada, del brazo represivo que intenta sofocar el malestar sobrante mediante acciones constrictivas o medicaciones aplacantes. Se trata, en última instancia, de rescatar nuestra práctica de la captura a la cual nuestras propias aporías nos lanzan.

Día 8: Khon - Los trastornos mentales en América Latina y el Caribe: asunto prioritario para la salud pública

Es un trabajo de investigación mediante el cual intentan estimar la cantidad de gente que sufre trastornos mentales en América Latina (y el Caribe, no se olviden de él) y el porcentaje de la misma que no recibe atención psiquiatrica. (Futuros clientes de farmacéuticas muy humanas $). Segun estos mercantilistas de la salud, los objetivos del informe son: "1) Examinar las tasas de prevalencia basadas en estudios epidemiológicos comunitarios a fin de estimar las tasas agregadas para toda América Latina y el Caribe y 2) revisar los datos disponibles sobre el uso de los servicios de salud mental a fin de estimar la magnitud de la brecha en la atención psiquiátrica."

Me extraña que Sarraceno sea partícipe de este informe... en el (Día 3) hablaba del problema de entender a la mujer golpeada como una paciente con depresión...

Título: Los trastornos mentales en América Latina y el Caribe: asunto prioritario para la salud pública

Autores: Robert Kohn, Itzhak Levav, José Miguel Caldas de Almeida, Benjamín Vicente, Laura Andrade, Jorge J. Caraveo-Anduaga, Shekhar Saxena y Benedetto Saraceno


"En resumen, la prevalencia de vida proporciona información acerca de las personas que podrían necesitar tratamiento en cualquier momento durante la vida; la prevalencia correspondiente al año precedente proporciona información acerca de las necesidades de atención de la población en general; y la prevalencia en el momento actual (mes precedente) revela el número que necesita atención por un trastorno agudo."

Limitaciones del estudio: Pueden no ser representativas las muestras, tanto en relación a Latinoamérica como hacia dentro de los mismos países encuestados.

"Seguramente, la brecha identificada sería aun mayor si los estudios se hubieren realizado en el nivel nacional y no solo local y si la información hubiese provenido de todos los países y no solamente de unos pocos que po seen mayores recursos, incluso para la investigación epidemiológica"

"Más datos que confirman la insuficiencia de los servicios de salud mental en América Latina y el Caribe fueron arrojados por el Proyecto Atlas, dirigido por la OMS (54, 55). En muchos países de América Latina y el Caribe, el gasto en la salud mental y el número de camas para pacientes psiquiátricos, de psiquiatras y de otros profesionales de la salud mental son mucho menores que en Canadá y Estados Unidos (cuadro 13)."

Ché, pero no siempre el tener más camas es algo que con algarabía debamos festejar... para pensar ¿dónde queda sino la desmanicomialización? ¿dónde queda la integración de la diversidad?

"Es posible que la demanda de servicios aumente a raíz del movimiento a favor de una defini ción comunitaria de la responsabilidad por el cuidado de la salud mental, unida a una mejor aceptación social de las enfermedades mentales y de las personas que las padecen. La incipiente alianza en pro de la salud mental, dentro y fuera del sector sanitario, que la OMS recomienda continuar y fortalecer (56) permitirá hacer frente a las necesidades actuales y futuras de una manera más eficaz. "


Y... ¿las causas? ¿no importan?
...

Día 7: Carballeda - La Intervención en lo Social y las Problemáticas Sociales Complejas: los escenarios actuales del Trabajo Social

Un texto muy interesante con el que me encontré bastante de acuerdo. Carballeda (trabajador social) distingue la sociedad de la que venimos y en la que estamos. Las instituciones que fueron creadas para lidiar con la tensión de desintegración, hoy en día se encuentran con una resistencia a la integración. Vivimos en una sociedad donde la identidad es cada vez mas individual, cada vez menos social y solidaria. Efecto de lo cual, producimos sujetos que tienen terror a la exclusión, y están dispuestos a todo para sobrevivir en este marco de consumismo y competencia absoluta. El otro ya no es solidario, es un enemigo que compite por nuestro puesto de trabajo. Define entonces a las problemáticas sociales complejas como transversales y dinámicas, para las cuales las instituciones no están preparadas para dar respuesta ya que vienen de un modelo preestablecido, ordenado, que nada tiene que ver con la complejidad de las demandas que allí se presentan. El sujeto que emerge ahora, no es el esperado por los viejos mandatos institucionales, lo que se genera, y está a la vista, es reacciones violentas.

Esto es exactamente lo que nos pasa con el examen de residencia. Estudiamos unos 2000 para conseguir 40 puestos de laburo, donde nos tenemos que cagar mutuamente si pudiéramos. Alguno que me hackee el blog para que me vaya mal...

Gracias neoliberalismo, gracias por tanta mierda.


Periódico de Trabajo Social y Ciencias Sociales
Edición digital

Edición N° 48 - verano 2008

La Intervención en lo Social y las Problemáticas Sociales Complejas: los escenarios actuales del Trabajo Social

Por:
Alfredo Juan Manuel Carballeda
* (Datos sobre el autor)


1. La emergencia de un sujeto inesperado

Los contextos y escenarios cambiantes caracterizan a nuestras sociedades en las últimas décadas y marcan una serie de nuevos interrogantes hacia la intervención en lo social. Estos cambios pueden observarse a partir de diferentes esferas que abarcan desde lo socioeconómico hasta el sentido de la vida cotidiana en las diversas y heterogéneas tramas sociales actuales.

La crisis de los espacios de socialización, como la familia, el barrio, la escuela, la universidad o el trabajo muestran el surgimiento de interpelaciones dirigidas especialmente a su sentido, a la posibilidad y necesidad de una reconfiguración de la cual se es testigo en forma aturdida y desorientada.

Pero esa crisis también da cuenta de un conflicto de los espacios cerrados como lugares de construcción de subjetividad, de trasmisión de pautas, códigos, identidades y pertenencia.

Lugares donde los individuos se materializaban en imágenes esperadas y previstas por el todo social. Así el sujeto producido por la escuela era esperado por la fábrica o la universidad.

La caída del modelo keynesiano de la economía y la imposición del neoliberalismo, trajo aparejada una nueva forma de las relaciones sociales. El vínculo y el lazo social como elementos constitutivos de solidaridades se fueron diluyendo en la medida que avanzaba la competencia en forma desesperada, muchas veces como necesidad o mandato ligado a la sobrevivencia.

La crisis de incertidumbre que atraviesan nuestras sociedades, acompaña esa distribución de nuevos contextos, donde lo que sobresale es una gran diversidad de cuestiones que van construyendo un sentido diferente a las palabras y construcciones discursivas ligadas a las nociones de; educación, familia, trabajo, futuro, sociedad, donde el común denominador en esos nuevos discursos muestra la emergencia del mercado como un nuevo ordenador de la sociedad.

Las sociedades de control, reemplazan a las sociedades disciplinadas 1, en otras palabras las nuevas cimentaciones de lo social, ligadas a la lógica del costo beneficio generan; una sociedad signada por las relaciones violentas, donde el otro deja de ser un constructor de identidad y confianza para transformarse en un objeto que puede ser un impedimento para el desarrollo personal o un competidor (enemigo), en la lógica de la sobrevivencia.

Sociedades donde, la desigualdad marca, no solo nuevos territorios, sino especialmente nuevas formas de terror al fracaso, a la frustración, al infortunio, convertidos en formas metafóricas y reales de la “caída” en los oscuros espacios de la exclusión.

En un temor al encuentro con un vacío donde el rechazo se expresa desde la mirada hasta el recorte de la libertad. La desigualdad social se transformó en un nuevo elemento de control, que no requiere en muchos casos de instituciones especializadas sino que se ejerce desde el cuidado de “uno mismo”, de la propia disciplina del yo. La desigualdad social disciplina a la sociedad.

El control, si antes se expresaba en los cuerpos y se dirigía a ellos, hoy se inicia desde allí desde esa necesidad de articular, adaptar los cuerpos a las expectativas y posibilidades sociales de la inserción y el mantenimiento de ésta a cualquier precio. El orden de los cuerpos implicó el estallido de la sociedad.

Se trata de pertenecer a lugares, espacios sociales, donde nunca quedan claras las reglas del juego que marcan la forma de llegar y mantener esa pertenencia. Los cuerpos dejan de ser aquello que el mandato cartesiano declamaba; recipientes del ser. Para ser ellos mismos. Se es el cuerpo en sociedades donde solo la imagen y la estética marca las zonas de la certeza.

En este contexto, la emergencia de derechos subjetivos, hace que los deberes para uno mismo se transformen en derechos individuales, atravesados por el narcisismo, el hedonismo, la búsqueda de placer, muchas veces, como una forma de detener el padecimiento.

Así también, los deberes se transformaron en elección personal, donde, en un contexto de fragmentación social y pérdida de noción de pertenencia a un todo, el deber queda ligado a la esfera de lo individual y poco se relaciona con el sostenimiento de la sociedad. La obligación moral, cambia a la gestión integral, donde los cuerpos son sometidos a una evaluación continua desde la lógica del mercado. Ante la pérdida de la certeza en el Estado como gran ordenador y generador de sentidos para la vida social. Las instituciones y la vida social se desarticulan se tornan impredecibles, pierden su mandato solidario. El sujeto queda en soledad, aislado atravesado por el desencanto y el rechazo.

De este modo, el individuo pertenece a sí mismo, en contradicción con la obligación de mantener la vida tiene derecho subjetivo a no sufrir, dejando de lado los mandatos superiores del todo social; “Nuestras sociedades han liquidado todos los valores sacrificiales, sean éstos ordenados por la otra vida o por finalidades profanas, la cultura cotidiana ya no está irrigada por los imperativos hiperbólicos del deber sino por el bienestar y la dinámica de los derechos subjetivos; hemos dejado de reconocer la necesidad de unirnos a algo que no sea nosotros mismos” 2

Es en este contexto y en la singularidad de cada situación de intervención, donde el sujeto que emerge no es el esperado por los viejos mandatos institucionales. Ese otro, que muchas veces recibe la mirada asombrada e interpelante de la institución que lo ratifica en el lugar de un objeto no anhelado.

Irrumpe en este contexto ese sujeto inesperado, constituido en el padecimiento de no pertenencia a un todo social, dentro de una sociedad fragmentada que transforma sus derechos subjetivos en una manera de opresión que se expresa en biografías donde sobresalen los derechos vulnerados.

Emerge allí, donde la complejidad del sufrimiento marca las dificultades de los abordajes uniformes y preestablecidos, en expresiones transversales de la cuestión social que superan muchas veces los mandatos de las profesiones y las instituciones.

Así, el sujeto es solo individuo precario, temporal; donde se obtura su posibilidad de ser en su relación con otros.

Una sociedad, donde la recuperación del pasado desde lo trágico, pero también desde lo beneficioso está volviendo lentamente, tal vez, comenzando a construir nuevas formas de la verdad, por fuera de los discursos únicos.

Una sociedad donde el porvenir sigue transitando una ruta opacada por la incertidumbre y la falta de convicciones que permitan pensar en proyectos de futuro en forma colectiva.

También existen caminos donde en forma individual y excepcional y tal vez aleatoriamente tomaron vías que permiten construcciones desde lo precario hasta lo más concreto. 3

2. Las Problemáticas sociales complejas

A partir de esas cuestiones, se presentan nuevas expresiones de la cuestión social, las mismas se caracterizan por una complejidad que comprende una serie de problemas sociales que contienen tanto las características objetivas como subjetivas de los problemas sociales. Es decir tanto desde una perspectiva normativa como desde su impacto en la sociedad.
Esas problemáticas sociales, articulan la noción de injusticia de los mismos, que puede alcanzar a sectores heterogéneos de la sociedad, la afectación negativa a códigos y pautas, la noción singularizada que puede resolverse en forma colectiva a través de diferentes formas de intervención y la necesidad de análisis de la denuncia del problema social a partir de la finalidad de ésta.

Desde otro plano en sociedades complejas y especialmente heterogéneas, las representaciones de los problemas sociales como construcción simbólica que se recrean en las interacciones de la propia sociedad la atraviesan en general como así también a las instituciones, las prácticas que se ejercen en ellas y a los propios sujetos de la intervención.

De este modo las Problemáticas Sociales Complejas, no son estáticas, se mueven en los laberintos de la heterogeneidad de la sociedad, la crisis de deberes y derechos subjetivos, el ocaso de los modelos clásicos de las instituciones y la incertidumbre de las prácticas que intentan dar respuestas a éstas. Interpelan desde los derechos sociales y civiles no cumplidos, pero también lo hacen desde el deseo.

A su vez, las problemáticas sociales actuales están atravesadas por diferentes componentes, donde cada uno de ellos tiene su propia representación tanto en la esfera del sujeto, su grupo de pertenencia, su red social, como para el resto de las prácticas y modalidades de intervención.

De esta forma, las Problemáticas Sociales Complejas, son transversales, abarcando una serie de problemas que se expresan en forma singular en la esfera del sujeto. Así reclaman intervenciones desde diferentes ámbitos que marcan nuevos desafíos a las posibilidades de la interdisciplina, especialmente desde su singularidad.

Pareciera que cada caso, cada momento de intervención requiere de un proyecto a construir en la diversidad de ese otro, donde se observa la necesidad de su palabra, su comprensión y explicación del problema como forma de aproximación a la “verdad” de éste.

Las Problemáticas Sociales Complejas, exceden las respuestas típicas de las instituciones, dado que estas fueron construidas dentro de una lógica más ligada a homogeneidad de las poblaciones que a la heterogeneidad de éstas, reclamando respuestas singulares. Incluso cada problemática implica recorridas institucionales diversas según cada caso.

Dentro de su contexto de aparición, las Problemáticas Sociales Complejas, muestran en forma descarnada los efectos de las tensiones entre necesidades y derechos. Dan cuenta de cómo la pérdida de derechos sociales, conlleva a un progresivo o rápido quebranto de los derechos sociales. Desde una perspectiva de inseguridad social. 4 Donde el Estado actuaba como un reductor de los riesgos sociales.

Otro foco de tensión caracteriza a estas nuevas expresiones de la cuestión social; un contexto donde las expectativas se multiplican, mientras que se reducen las posibilidades de alcanzarlas.

Por otra parte en sociedades fragmentadas, la reinserción social también se inscribe dentro de las Problemáticas Sociales Complejas, dado que los sistemas clásicos de reinserción generan muchas veces mayor exclusión, o la disyuntiva de reinsertar individuos en sociedades que ya no existen a través de dispositivos que tienden más al rechazo que a la asistencia. Pareciera que los dispositivos típicos de intervención en lo social fueron concebidos para actuar en las diferentes “capas” que construyen un problema social en forma ordenada y predefinida. Cuando las respuestas que se reclaman y que pueden generar algún tipo de transformación, o reducir el padecimiento son complicadas, diversas y se ordenan según cada situación en la que se interviene.

Teniendo en cuenta que las instituciones fueron creadas desde una perspectiva de sociedad integrada, donde la desintegración era una tensión posible, los dispositivos típicos de intervención entran en crisis dada la complejidad de las demandas y lo turbulento de los escenarios.

De esta forma, esa lógica se invierte, las instituciones actúan en sociedades fragmentadas, donde la integración, al presentarse a veces en forma paradojal como lo diferente, es el foco de tensión.

Por otra parte, las instituciones no se crearon desde la perspectiva de la exclusión social, siendo esta categoría una expresión de los malestares actuales.

También, las problemáticas sociales complejas son producto de diferentes procesos de estigmatización, de marcas que se expresan en los cuerpos, se inscriben en la memoria, dando cuenta de nuevas formas del padecimiento y son en parte, efecto de la tensión integración – desintegración de nuestras sociedades.

Las Problemáticas Sociales Complejas, implican la necesidad de construcción de nuevos dispositivos de intervención que; puedan recuperar la condición histórico social perdida en nuestras sociedades, luego de décadas de descomposición de dictaduras, represiones y modelos económicos que concentraron la riqueza alterando la distribución a cifras impensadas.

La cuestión social hoy se tensiona desde el derecho a pertenecer, de no migrar, necesitando para su resolución la generación de nuevas formas de reinscripción e inscripción social.

Pero, por otra parte, estos nuevos escenarios, en tanto expresiones del contexto, como espacios de intervención imprimen otro tipo de necesidades, que se relacionan con la recuperación y búsqueda de saberes y destrezas, allí donde la desigualdad dejó sus marcas hacia toda la sociedad.

En este aspecto, las disciplinas que intervienen en lo social, se encuentran frente a nuevas posibilidades donde, sería dable pasar de la lógica de la detección de lo enfermo, disfuncional o patológico, hacia la recuperación en cada sujeto desde sus propias capacidades y habilidades. Es decir orientar la intervención hacia una lógica de reparación.

Estos temas se presentan como desafíos que surgen desde la intervención social y que muestran la necesidad de repensar perfiles institucionales, políticas públicas y formaciones académicas.

Así, las Problemáticas Sociales Complejas se expresan como un verdadero desafío para las Políticas Públicas y la Legislación, ya que, son demostrativas de la vulneración de derechos, la incertidumbre, el desencanto y especialmente de las nuevas formas de construcción de procesos de estigmatización ligados a grupos sociales determinados.

La Intervención en lo social desde esta perspectiva debe tener en cuenta la historicidad de los cambios, los padecimientos del presente y una representación con respecto al futuro.

Si la Intervención, significa transformación, en los escenarios actuales, la misma se relaciona con los Problemas Sociales desde sus posibilidades de resolución, pero también a partir de su inscripción como tales tanto a nivel societario como subjetivo y el padecimiento que se expresa en los mismos. O sea desde su complejidad.

Cabe preguntarse si la Intervención es un campo de conocimiento y que como tal debe definirse como un saber que se construye <<a posteriori>>, en definitiva a partir de la experiencia. De ese modo la experiencia interroga a la teoría, le genera nuevas preguntas, elabora nuevas síntesis atravesadas por la inminencia del contexto en la singularidad microsocial de escenario de intervención.

En este aspecto la experiencia de la Intervención cuenta en la actualidad un capital cultural significativo que permite una visión de la práctica signada por la noción de acontecimiento, teniendo en cuenta que el acontecimiento no es lo que sucede (accidente); está en lo que sucede, desde allí nos inventa y nos espera. El acontecimiento de este modo genera la demanda y desde allí es posible acceder a nuevas respuestas. Tal vez, para comprender, en profundidad y desde allí construir junto con ese otro que reclama la intervención las posibilidades de transformación que ésta conlleva.

Bibliografía:

Carballeda, Alfredo Juan Manuel. Escuchar las Prácticas. Editorial. Espacio. 2007.

Carballeda, Alfredo Juan Manuel. Problemáticas Sociales Complejas y Políticas Públicas. Revista CS. Universidad ICESI. Cali Colombia. 2007.

Castel, Robert. La Inseguridad Social. Editorial Manantial. Buenos Aires. 2004

Lipovetsky, Gilles. El Crepúsculo del deber. Editorial Anagrama. Barcelona 1994.

NOTAS

1 Deleuze, Gilles. Posdata a las Sociedades de Control. En Ferrer, Ch. (compi.) El Lenguaje Literario N°2 . Editorial Nordam . Montevideo 1991.

2 Lipovetsky, Gilles. El crepúsculo del deber. Editorial Anagrama. Barcelona 1994.

3 Carballeda, Alfredo. La adolescencia y la drogadicción en los escenarios del desencanto. Mimeo 2006.

4 Castel ; Robert. La inseguridad Social. Editorial Manantial. Buenos Aires.2004.



* Datos sobre el autor:
* Alfredo Juan Manuel Carballeda
Trabajador Social